Preguntas Frecuentes

PREGUNTAS FRECUENTES

A lo largo de la vida enfrentamos diversas situaciones que pueden generar malestar: dificultades laborales, académicas, familiares, de pareja o personales. En muchos momentos contamos con recursos propios para afrontarlas; sin embargo, hay ocasiones en que estos recursos no parecen suficientes o se vuelven confusos.

Cuando el malestar se mantiene en el tiempo, interfiere en la vida cotidiana o genera sufrimiento, la psicoterapia puede ser un espacio de apoyo para comprender lo que ocurre, fortalecer recursos y evitar que el malestar se profundice.

Luego de una primera conversación para coordinar la atención, se realiza una entrevista inicial, cuyo objetivo es conocer los motivos de consulta y comenzar a comprender la situación que trae la persona.

En este primer encuentro se explica el encuadre terapéutico: modalidad de trabajo, duración de las sesiones, frecuencia, honorarios y aspectos éticos del proceso. A partir de ello, se acuerda conjuntamente la forma de iniciar el proceso terapéutico.

Durante las primeras etapas del proceso, lo habitual es trabajar con una frecuencia semanal o quincenal, lo que permite dar continuidad al trabajo terapéutico.

A medida que se producen cambios y se consolidan avances, las sesiones pueden espaciarse, pasando a una fase de seguimiento con encuentros mensuales o bimensuales, hasta llegar al cierre del proceso terapéutico.

La duración de una psicoterapia es variable y depende de múltiples factores: el motivo de consulta, la historia personal, los objetivos del proceso y el ritmo de cada persona.

A modo orientativo, algunos procesos breves pueden durar entre 8 y 15 sesiones, mientras que otros pueden extenderse por varios meses cuando se trabaja con problemáticas más complejas. La duración se va evaluando y ajustando de manera conjunta a lo largo del proceso.

Sí. Toda la información que emerge en el espacio terapéutico es tratada bajo el secreto profesional y no será comunicada a terceros sin el consentimiento explícito de la persona.

Esto incluye a familiares u otras instituciones, salvo en situaciones excepcionales contempladas por la ética profesional y la legislación vigente.

Sí. La psicoterapia puede realizarse de manera individual, de pareja o familiar, según la situación y las necesidades de quienes consultan. En estos casos, el encuadre y los objetivos del proceso se acuerdan de forma clara desde el inicio.

La atención se realiza en modalidad presencial y online, según la disponibilidad y las necesidades de cada persona.
La terapia online mantiene los mismos principios éticos y clínicos que la atención presencial, y puede ser una alternativa válida cuando existen dificultades de traslado, horarios o distancia geográfica. (Online, solo sesiones individuales)

No es necesario llegar a terapia con un problema claramente definido ni con palabras precisas. Muchas veces, el malestar se presenta como una sensación difusa, una incomodidad o un cansancio difícil de explicar.

El espacio terapéutico está pensado justamente para poner palabras a aquello que aún no logra decirse, sin apuro y respetando el ritmo de cada persona.

No. No es necesario preparar nada en particular. La terapia no es una evaluación ni una instancia de rendimiento.
Cada sesión es un espacio para traer lo que esté presente en ese momento: pensamientos, emociones, dudas, silencios o incluso la sensación de no saber por dónde empezar.

Las sesiones pueden ser reprogramadas avisando con la debida anticipación. Estas condiciones se explican con claridad al inicio del proceso, como parte del encuadre terapéutico, y buscan cuidar tanto el espacio de la persona como el del trabajo clínico.

No necesariamente. Si bien muchas personas llegan a terapia en momentos de crisis o alto malestar, también es un espacio válido para procesos de autoconocimiento, toma de decisiones, revisión de vínculos o acompañamiento en etapas de cambio.

No es necesario “estar mal” para iniciar un proceso terapéutico.

Sí. La psicoterapia es un proceso voluntario. Si en algún momento la persona siente la necesidad de pausar o finalizar el proceso, esto puede conversarse en sesión para darle un cierre cuidado y respetuoso.

Sí. Se realizan procesos de psicoterapia individual, de pareja y familiar, adaptando el encuadre y los objetivos a cada modalidad. En todos los casos, se prioriza el respeto, la escucha y el cuidado del vínculo terapéutico.

Puedes agendar una sesión directamente a través del sistema de reservas disponible en el sitio web, o bien realizar una consulta previa si necesitas orientación antes de comenzar.